La cosecha se realiza manualmente en la primera quincena de abril. En bodega, se utiliza cinta de selección para clasificar los racimos antes de la molienda. La fermentación alcohólica se lleva a cabo con levaduras indígenas, seguida de una fermentación maloláctica controlada. El vino se cría en barricas de roble francés de segundo y tercer uso durante 10 a 12 meses.